viernes, 30 de octubre de 2009

Día 36 - Cumpleaños feliz... o algo.

Después de esto, os voy a tener en vilo...

Este finde no nos vamos a ninguna parte. Como todos sabéis, se celebra Halloween y, hombre, en España pues yo qué sé.... pero en Irlanda tiene su cosa celebrarlo, por aquello de que son más "sentidos" con esta fiesta. Así que nos dijimos que este finde no íbamos a ninguna parte. Nos quedábamos a Dublín a "darlo todo". Y para eso mismo nos hemos estado preparando (sobre todo las chicas que vamos a ir de monísimas...), para mañana estar a tope.

Bien.

Pues aquí, la menda lerenda, lleva días amenazando tormenta. Amenazando tormenta quiere decir: con la vela a medio asomar (al principio pensé que era contagio de Deivid), con sospechosos dolores de garganta al levantarme... Pues bien. Me ha tocado el premio gordo señores.

Dolor de cabeza, de garganta, ojos como tomates, el cuello tan rígido que casi casi podría estar contracturado y dolor corporal así en general. ¿Fiebre?. No gracias, ni la quiero. Pero no estoy yo para jotas, obviamente. Pero aquí, la amiga, es una "jachonda" y en lugar de meterse en la cama según ha salido de la radio se ha ido con su amiga (la otra pringada... porque somos unas pringadas, pero esa es otra historia que contaré en otra ocasión), al centro a terminar de apañarnos el traje de guiris-en-Halloween-en-Dublín. Hemos cenado y, entonces sí, me he venido a casa. Que ella y el resto de la tropa se iban de "paranoia", pero una, como dice una chica que conozco, no tenía hoy "el chichi pa farolillos". Así que me he venido a casa, me he chutado - que para eso está el paracetamol - y me voy a ir a dormir a la de ya.

Peeeeero... mañana no voy a descansar todo lo que debería - aunque haré todo lo posible - porque mi amigo r.- se ha puesto en mi camino.

Mi amigo r.- está en Madrid. Vive e Madrid y me dijo que vendría a verme. Hace una semana o así me dijo que se me fuera olvidando eso... y hoy me ha dicho "oyes, que sé que me vas a mandar al carajo porque encima que no voy a verte te voy a pedir un favor, porque mira que es que Terry Pratchett firma libros en Dublín el día 5 que mira que tal pascual..." y yo, que soy "majérrima" le he dicho: "tú no te preocupes, que si puedo, lo hago... porque el bus me deja en la puerta de la librería esa y además también me gustaría ir por mi".

Total, que justo iba yo con mi amiga "la otra pringada" - Laura para los amigos - por O'Connell pasando por la puerta de la librería cuando.... ¡Oh sorpresa!. Mañana por la mañana a las 12.30 am ¡firma libros Marian Keyes!.

Esto, en general, os importa un pimiento porque la literatura de esta mujer no es que sea "fantabulosa", pero para mí sí tiene su juguillo. Aquí mi prima, Pepita, antes de venirme a los Dublines me dijo "pues mira, esta escritora tiene libros ambientados en Dublín, podías pillarte uno en inglés y leértelo a la vez que estás allí". Y ¿qué hice yo?. Comprarme el libro. Y estoy en eso de leérmelo. No muy rápido porque apenas tengo tiempo. Pero lo leo. Y en éstas que lié también a mi amiga "la otra pringada" y a la tercera amiga, "la ex-vecina" - Saray para los amigos - . Así que ahí estamos las tres con el libro a medias y claro, mañana in the morning nos iremos a que la señora Marian Keyes nos firme el librito. Que estas cosas no pasan todos los días.

Así que me iré a pasear mis "viruses" un rato, me haré una foto con Marian Keyes y mis ojeras, y luego me volveré al bonito Shankill a dormir hasta que me harte.

Y por la noche, cómo no, saldremos a darlo todo.

Como debe de ser.

¡Ah! y lo del cumpleaños es porque hoy ha cumplido años el director de la radio - Sean Ashmore, por si os interesa - y creo que he sido la única gorrona en toda la radio que ha comido tarta.

Que les den. Que no me pagan.

jueves, 29 de octubre de 2009

Día 35 - Por el culo te la...

Me decía yo a mi misma esta tarde que me hago mucha gracia. Sí. Me resulto muy graciosa. Con ésto de que las comidas aquí son de risa, y que además, el lunch - que se supone que en realidad es la comida - es un sandwich (de mierda, añadiría yo) y normalmente de chopped (por poner un ejemplo)... pues decía que con esto de que las comidas aquí son de risa, durante el lunch de hoy me he dicho "vete a comprar hoy algo sano anda, maja". Que por otra parte, no es que esté comiendo poco sano... como más fruta aquí que en Madrid (cosa de la que, por cierto, mis padres pueden estar muy contentos).

Total, que me he ido al Superquinn, que es un super baratillo (JA), tipo Tesco, Lidl, Spar (sí, ¡aquí aún hay Spar!). Y pululando yo por la sección de verduras y hortalizas me he sorprendido a mi misma hablando sola, en plan:

- Sí, hombre... ¿¡voy a comprar eso con lo caro que es!? ni de blas...

O...

- Pero si me compensa más comprarme una zanahoria grande que tres pequeñas...

En fin, chorradas, pero que ahí iba yo tan alegremente comentándome la jugada yo misma conmigo misma para mi misma. Claro, que la gente me miraba... yo creo que no estaban muy de acuerdo con eso de las zanahorias. Porque había paquetes algo confusos. También es verdad que les he timado un poco porque al pimiento le he puesto el precio de las zanahorias (en las balanzas estas de autoservicio...). Pero lo he hecho porque ahí no ponía peppers por ningún lado. Así que le he dado a carrots, que no, no es lo mismo, pero ¡qué más dará!

Total que me he comprado lechuga, zanahoria, pepino, pimiento y... un invento que a ver si funciona: ¡una vinagreta ya hecha! no promete demasiado, pero es que si no a ver quién se lo come... porque entre que lo del aceite y el vinagre no sale rentable y que las salsas aquí son de esas que van derechas al culo...

Así que para el lunch de mañana ya tengo variedad.

En realidad me he hecho gracia hoy por otras cosas, que hasta me he reído yo, así, en un pronto de "qué maja soy" pero se acaba de poner el crío de 3 años a llorar como un descosido y ha venido el padre a decirme que me calle que es que el niño se despierta.

JA.

Como si no se despertara todas las noches - TODAS LAS NOCHES - y se pusiera a llorar sin ningún motivo, simplemente por que sí, porque llorar mola, y que se jodan los demás. Con perdón.

Pues nada, se me ha cortado el rollo feliz éste porque, parece ser que si el niño se despierta es porque estoy hablando con mis padres. Eso sí: una hora antes cuando tiré un bote y un jarrón en el baño contiguo a su habitación y dio un golpazo de la leche, el niño ni se inmutó. Pero ahora que estaba susurrando a mis padres y tenía los cascos puestos para hacer menos ruido, ¡ahora!, era culpa mía.

Vale.

Pues nada.

Pues se van a cagar cuando nazca el que viene de camino. Si te digo yo que para no ser primerizos... no lo tienen muy claro ¿eh?

miércoles, 28 de octubre de 2009

Día 34 - El día después

Aún no teniendo nada que ver - pero sí - con éste blog y con el hecho de residir en Irlanda, la noticia del día sigue siendo el Alcorcón 4 Real Madrid 0. Qué se le va a hacer.

Y hay que celebrarlo. Que sí, una trabaja en el Bernabeu - ahora no, ¡mierda! - y todo lo que vosotros queráis. Pero ¡olé ahí el arte de los alcorconeros! Así que las alcorconeras nos hemos ido a proveernos de nuestros atuendos Halloweenianos. Estamos en ello. No podemos desvelar secretos aún, pero seguro que habrá pruebas del delito. Así que paciencia amigos míos.

Por lo demás, sólo comentaros que mañana es el último día de mi compañero italianini. Se llama Matteo y eso, se va a Italia de vuelta.

Y eso, significa que:

- Todo lo que hacía él ahora lo haré yo (¡yuju! más qué hacer... de sonido, se entiende).

- Tendré "habitáculo" propio con ordenador propio (¡YUJU! los hedores del jefe sólo los tendré que sufrir unos cinco minutos cada dos horas... o así, cuando se digne a acercarse a mi mesa o tenga que acercarme yo a la suya... pero vamos, ganaré en salud. Je.)

- Con suerte mi jefe se olvidará de que le envíe los e-mails o le dará tanta pereza acercarse a mi mesa a decírmelo, que aprenderá a hacerlo él solito.

- Que se acabó la unión "becaria" y no podremos hacer presión juntos cuando lo necesitemos... Pero eso no hará falta, porque tengo ya la situación bajo control. O eso creo.


Seguro que implica más cosas... pero bueno, estas cuantas son las más destacadas. Que no son pocas.

Besotes a tutti.

martes, 27 de octubre de 2009

Día 33 - Bis

Alcorcón 4

Real Madrid 0.

No digo más.

Y yo en el culo del mundo aka Shankill.

¿Cuándo es el partido de vuelta?

Día 33 - Pues se ha quedado un buen día ¿no?

O de esas cosas que se dicen cuando no se tiene mucho que decir.

Hoy no tengo mucho que contar. De verdad, de verdad de la buena. No todos los días tienen que ser interesantísimos. Aunque es verdad que una hace lo que puede para que, al menos, lo parezcan.

Sin embargo, ayer, además de los trajines que nos anduvimos por los pueblos adyacentes a mi "pueblo", estuvo bastante productiva la cosa. Además de haberme traído una taza del Starbucks by the face (estoy coleccionando cosas... como una jarra del Octoberfest y... bueno qué más da). La cuestión es que anoche hablé con un montón de gente que hacía un montón que no hablaba. Cosas que tiene estar en otro país. Je. Pero cuando me fui a dormir me quedé con bastante buen sabor de boca.

Hoy me lo estoy tomando de relax. He estudiado un poquejo (no hay que perder las buenas costumbres jajaja), me he visto algún capitulo que otro de alguna serie, he puesto bonita mi agenda con las chorradicas que me gustan a mi y ahora me voy a poner al día con el Alcorcón-Real Madrid.

Ante el alboroto formado ayer por el desayuno a la irlandesa... decir dos cosas:

Una: el desayuno incluía vaso de zumo y café, té o chocolate.

Dos: ¿de verdad creéis que eso es lo que desayuno todos los días?

JA.

¡Ya quisiera!.

No puedo decir que pase hambre... pero ya me estoy haciendo una lista de lo que quiero comer cuando vuelva a España. Un plato detrás de otro. Y, primos y familiares varios, id diciéndole a la Sra. Mercedes que para cenar en fechas señaladas ¡quiero lentejas! (bueno, no hace falta que sean fechas señaladas... me vale un día cualquiera. Je.).

Y cambiando de tema. Mi jefe sigue oliendo mal. Me acaba de venir a la mente porque me he echado hoy también un charlote con mi amigo r.- este mediodía y ha salido el tema. Es que mi jefe es verdad que da bastante asquete... fuma tanto que de la nicotina tiene los dedos no amarillos... no... ya están casi marrones y haciendo costra. Y es bastante desagradable darse la vuelta para ver qué te dice y ver cómo se le cae el moco. Os juro por las bragas de Mafalda que no es exageración. ¡Que se le caen los mocos de verdad!. Todos los días ¿eh?. Hasta que no le llega la vela hasta el borde del labio no se cosca el colega.

No puedo decir nada más que... ¡QUÉ ASCO!

Menos mal que el tío no habla tanto español como se empeña en demostrar, que si lo hiciera y se paseara por aquí, iba a flipar en pepinillos.

En fin... contadme cosas ¿no?, ¡que aquí la única que raja soy yo! jajajaja.

lunes, 26 de octubre de 2009

Días 30, 31 y 32 - Pal sur.

Como os conté, este fin de semana era un fin de semana distinto. Tenía un día más. Queríamos aprovecharlo como es debido, pegándonos un viajecito chulo chulo, pero nuestro grupo de 5, por distintas razones, se vio reducido a 3. Así que las ideas que teníamos, por unas razones o por otras, se descartaron.

Pero no nos íbamos a quedar sin conocer mundo. Hombre ya. No. Como tiene que ser, los supervivientes, Óscar, Laura y la menda, nos volvimos a poner el macuto a la espalda (cada vez más vacío, por cierto... no sé si es porque nos estamos volviendo guarros o más apañados... ) y nos fuimos a Kilkenny.

El viaje empezó gracioso. El bus que queríamos coger salía a las 11.30 y nos dijimos "vamos a quedar a las 11, porque nos conocemos...". Vale. Yo a las 10.30 ya estaba por O'Connell (que está a 10 minutos de la estación). A los 10 minutos me llamó Laura, que estaba ya en la estación. Estupendo. Estando ya en la estación nos informamos de las dársenas, los horarios y tal pascual y vimos una cola de aquí a Cuenca para coger nuestro bus. Y dijimos "vamos a pillar los billetes y nos ponemos a la cola que si no nos quedamos en tierra". Bueno, es que aquí venden los billetes sin ton ni son y es hasta que se llene el bus. Y si tienes billete pero no tienes asiento porque se ha llenado el bus... ¡te jodes!. Así que eso hicimos.

Pues el pobre Óscar con su torrezno encima llegó a un tris. Bueno, y tan tris. Que no nos dejaron montarnos en el bus y nos metieron en otro cuyo destino no estaba muy claro...

Lo del bus también tenía su gracia. Cuando lleguemos a España nos vamos a llevar collejones como panes. Porque estamos cogiendo muy malas costumbres. Todos sabemos que encontrarte con españolitos por Dublín no es para nada extraño. Así que tienes que tener cuidado con lo que dices. Ir diciendo "buenorrooo" o "morenazoooo" por doquier tiene sus riesgos - y aún así lo hacemos -. Pero claro... que te montes en el bus y sueltes con todo tu arte "joder cómo huele a pies ¿no?" y que de repente un irlandés te diga "¡oh! espanioles ¿no?".... eso, no me digáis que no, ¡¡tiene mérito!!

Pues Evita se llevó el perrito piloto. Y de propina, el buen hombre nos dio consejos sobre Kilkenny y nos dejó frases para la posteridad como "aquí está lloviendo a cántaros". Eso es manejar un idioma y lo demás son tonterías. En un perfecto Spanish. Para que no se diga.

Llegados a Kilkenny, vamos a nuestro Hostel, echamos un vistazo y nos vamos a comprar la cena. A la vuelta nos encontramos un maromo durmiendo en la habitación (legal... también era su habitación) y tenía unas pintas un poco rarunas. De malote. Nos vamos de la habitación y Laura y yo esperamos a que Óscar se duche tranquilamente. En estas, sale el maromo de la habitación y de camino al baño pasa por delante de nosotras y, como antes, sin ningún tipo de miramientos, suelto: "uy pero si eres más guapo despierto que dormido..." y ja ja y ja ja. El tío se mete en el baño y a la salida, se nos acerca y... "españoles ¿no?"

¿¡¿¡PERO QUÉ INVENTO ES ÉSTE!?!?!

Y ya van dos.

El muchacho resultó llamarse Tony, era del norte de Irlanda - que no de Irlanda del Norte -, estaba en Kilkenny de despedida de soltero porque se casaba su hermano y tenía un amigo que se tajó más de la cuenta esa noche. Esto lo sabemos porque nos encontramos con él y su amigo esa noche por ahí de "fiestuqui". El pedo de ese hombre no era normal. Ni aconsejable. Cómo una persona, estando de pie, y quieta, de repente puede girar sobre si misma unos 180 grados y a la vez trasladarse como un metro y acabar estampada contra una pared... así, ¡sin más!. Él lo consiguió.

Mientras, Tony nos contó que su hermana vive en Morata de Tajuña. Ahí lo llevas. Pronunciado "Mouata de Tahouña".

Por lo demás, Kilkenny no tiene mucho que enseñar... unas catedrales (que no nos dejaron ver a pesar de ir tres veces), un castillo... y poco más. La frase del viaje fue "¿por qué no aprovechamos ahora que no llueve y vamos al castillo?". Y en ese preciso momento, se ponía a llover. Causa- efecto. Tanto que en una de esas llovió sin haberlo dicho y pensamos "uy, pues igual es que tenemos que ir al castillo. Tonterías que nos dan.


Los viajeros y el castillo.


La cara de Kilkenny


Una esculturilla de unas manos en los jardines del castillo.

A la vuelta del viaje quedamos con Saray, que acababa de volver de España tras unas "gestiones" y muy amablemente me regaló su bocadillo de tortilla de jamón serrano. ¡Más maja!. Comerte un bocata así, sentada en la parte de arriba del bus, alante del todo... ¡uno de los mayores placeres del mundo! Si es que... con qué poco soy feliz...

Como esta mañana. Que en nuestro intento de seguir aprovechando los días, otra vez los tres tontos nos hemos ido a Killiney y a Dalkey, que son dos pueblecitos aquí al lado de Shankill. Y a hacer lo que nosotros llamamos "la ruta larga". Que si puedes hacer trayectos cortos... nosotros no, nosotros como tontos, venga a andar. Que no se diga.

El caso es que esperando a mis compañeros de batallas, he disfrutado de otro de esos placeres de la vida que me gustan a mi tanto: he estado en la playa.



Y ya de "ruta larga" por Killiney y Dalkey, nos hemos dejado caer por la casa de Bono, el de U2, claro. No va a ser el de Ejpaña. Que tiene una "chabolita" en Killiney. Y la casita es esta poca cosa... con estas vistas tan horribles... (una de esas cosas que se ve de fondo es Shankill).



Y mira que no pensaba yo poner fotos hoy, que esto tarda mucho y yo tengo ganas de dormir... pero mira, ya que estamos, os dejo una fotaca del típico "Full Irish Breakfast" - completo desayuno irlandés - que nos apretamos ayer entre pecho y espalda por lo bien que lo hemos hecho. Ea. Que yo también sé dar envidia al personal.



Ala, ahí os dejo.

sábado, 24 de octubre de 2009

Día 29 - Surrealismo en estado puro

Surrealismo es:

- Que el padre de la familia no pueda entrar en casa porque la huésped le ha atrancado la puerta con la llave mal puesta en la cerradura.

- Que te encuentres con tu jefe en el autobus (uno de los mejores momentos del día...)

- Que te encuentres con tu jefe en el autobus y en lugar de darte los buenos días te diga que le revises el correo nada más llegar porque hay que descargar dos anuncios y editarlos y tenerlos listos antes de las diez y media y que él es que se tiene que ir al banco y no le va a dar tiempo... (pero ¿por qué? ¡si era uno de los mejores momentos del día!).

- Que te digan que tu inglés es tan bueno que parece americano... (no creo que sea TAN bueno, pero lo de americano igual es "culpa" de las pelis).

- Que tu jefe te haga la pelota.

- Que tu jefe, para hacerte la pelota, intente hablar español.

- Que le soluciones la papeleta a otro de los jefazos y vaya comentándolo por toda la radio. (ésto, más que surrealista, es la monda lironda).

- Que de 3 a 4 no tengas nada que hacer.

- Que a las 4 menos cinco a tu jefe le dé la neura y de repente te ponga trabajo como para un mes (pero para tenerlo hecho para ayer... claro).

- Que seas becario (no asalariado) y te toque hacer horas extras.... ¡UN VIERNES! (ésta me la guardo...)

- Que el niño mayor de la casa, ése, el que no te habla porque se siente incómodo con tu presencia, se quiera ir contigo a Kilkenny.

- Que una tía borracha me interrumpa en mi magnífico momento "bus" de vuelta de Dublín para, con lo pedofas que va, presentarme a su novio... ésto en realidad es más surrealista por lo feísimos que eran los dos.


Nada de esto es tan surrealista en verdad... pero bueno, os doy algo que leer. Je.

Mañana nos vamos a Kilkenny, volveremos el domingo. Y probablemente el lunes nos vayamos también a algún sitio por aquí cerca de Dublín. Así que nos leemos más adelante.

jueves, 22 de octubre de 2009

Día 28 - Four Weeks

O sea, cuatro semanas. (Por cierto, el pub es Oshea's, no O'sheas... y el Pennys no es Pennys, es Penneys... XD)

No es que vaya a hacer recuento cada semana... es que hoy se me ha acabado el primer bono de transportes. Aquí nos los dan de cuatro en cuatro semanas. Así que mañana estreno el segundo. Eso quiere decir que me quedan dos meses... ya he pasado el primer tercio.

Y para celebrarlo, me he pegado un charlote vía Skype con mi amigo "Huevofrito" (si firmas más veces en el blog tendrás que hacerlo bajo el nombre de Huevofrito, si no, ¡no tiene gracia!). Mi amigo Huevofrito es un compi de Ondas, donde estuve haciendo sonido... y ahora las está pasando "canutas" por Londres. Se lió la manta a la cabeza hace dos semanas y se fue con su novia a conocer el ancho mundo. Así que nos teníamos que poner al día, y hemos aprovechado las bondades de los interneses y los laptops - portátiles - modernos, para marcarnos una videoconferencia Dublín-Londres. Ea.

Por lo demás, un día apacible. Mi amigo Deivid cada vez me "quiere" más. Hoy me ha dado más manga ancha para hacer tareillas y las he hecho todas "brilliant" y "grand". Na, a este le tengo roto. Jajajaja. El caso es que me ha salido hoy con una... que me ha costado parar de reír. Os lo juro. Os cuento:

Suena una canción por la radio. El hombre se emociona, porque dice que le gusta mucho esa canción y coge y pone su transistor a toda pastilla. Ahí le tengo con sus hedores y sus gallos cantando a brazo partido cual Concha Piquer... mis ojos como platos y con la boca tan abierta que me cabía una sandía... y me suelta:

- I am uita lacanta oua....

- Sorry?

- I am uita lacanta uoa...!!

Os juro que no entendía un cagao... pero como en estas circunstancias, si preguntas una tercera vez pasas de ser extranjero subnormal a ser extranjero subnormal profundo, pensé "cállate, asiente, suelta un aham y ponte a otra cosa".

Pero no cuela... me mira esperando un signo de complicidad y me dice:

- The spanish singer... uita lacanta oua..

Y la bombilla de repente ¡CLING! ¡¡RITA LA CANTAORA!!

- ¡RITA LA CANTAORA! - grito entre un júbilo desorbitado y una incredulidad desbordante...

- Yes yes, ¡¡UITA LACANTA OUA!!

Pues ahí estaba yo, tronchandome de risa con su pronunciación. Que claro, eso lo hará él a diario de mi... pero ha sido un puntazo. Porque claro, y ¡¡a santo de qué sabe éste hombre de la existencia de Rita la Cantaora!!! Es un misterio...

Así que ahí le tengo, con las clases de Spanish a tiempo parcial entre "timeis" y "uitas lacanta ouas"...

Y este finde, aprovechando el Bank Holiday Monday a lo mejor también nos vamos de parranda... mañana os informaré.

¡Besotes!

miércoles, 21 de octubre de 2009

Día 27 - Día familiar

Linda, como os conté, está embarazada. Embarazadísima no, sólo embarazada. Hoy me ha estado contando que ahora mismo el bebé es del tamaño de una uva. Y le parece fascinante. Hombre, fascinante es, pero hijapordios (como dice Pepita), que ya es el tercer embarazo... ¡deberías saberlo!.

La cuestión es que para haberse tragado una uva la muy señora mía, bien mal que le está sentando. Llevaba dos días en cama. Y eso se estaba empezando a notar en toda la casa. No sólo por la ropa que no se lava sola... normalmente hay poca comida en la nevera, pero lo de hoy ya era de coña. Una tarrina de mantequilla... un bote de ketchup del tamaño de Utah y mis paquetes de salchichón del Lidl y de Philadelphia - del Lidl también -. Menos mal que me hice con provisiones - en forma de latas - por si las flies - las moscas -.

Además la mujer está de unos humos... luego decís que os cuente... pero ¡si es que da hasta miedito! Cuando le dan las neuras pega unos gritos... bueno, que supongo que esa es una de las grandes facetas de los padres - además de las zapatillas voladoras - el gritar a los hijos. Da igual lo que digas, mientras sea gritando, se capta el mensaje. El caso es que por echarle la bronca a los niños por jugar en la habitación de los padres, casi me curte a mi también. Así. Sin comerlo ni beberlo. Porque en esas se ha metido el pequeño en mi habitación y al sacarle casi arrasa con todo la tía. La puerta de mi habitación sigue viva pero vamos, que le deben de quedar dos portazos y medio.

Anyway, luego se le ha pasado cuando me ha empezado a contar lo emocionante que es tener una uva en la barriga. Dentro de dos semanas en lugar de una uva tendrá una naranja. O algo así.

Me ha contado también que llevan unos ocho años recibiendo a estudiantes en casa - desde antes de nacer Natan (leido "Neizan") que es el hijo mayor - y que era algo casi lógico... porque su madre también recibía a estudiantes, así que para ella era lo más normal. Y eso hacen.

Entre tanto, yo estaba sentada comiendo un estupendástico brócoli cocido, con zanahoria cocida y patatas asadas... así, sin aliño alguno, ahí te mueras. Y dos filetes de lomo... de lomo de vete tú a saber qué porque era un poco raruno. Pero por encima le ha echado una "white sauce" - salsa blanca - que ni ella misma sabía de qué era pero no estaba mal del todo.

Y estaba yo ahí, sentadita escuchando sus historias de uvas y naranjas, y ensimismada en mi bonito mundo de la ropa del Pennys. Porque sí, el Pennys me va a arruinar el bolsillo, pero me va a ahorrar buenos constipados. Que aquí mi amiga la traga-uvas no pone la calefacción ni aunque la paguen, la jodía. Y voy yo todo el día con el moco colgando como si no tuvieran otra cosa que hacer los jodíos mocos. Así que me dije a mi misma:

- Con lo monísimas que son las batas del Pennys... ¿por qué voy a pasar frío?

Monísimas y baratas, que me ha costado 8 euros. Y calentita un rato además. Y morada. (Cómo no). Y claro, estando yo en el Pennys me dije:

- Eva, la señora zampa-uvas no lava la ropa... no tienes pijama... el chandal deberías echarlo también porque llevas varios días durmiendo con él... los pijamas son baratos... total qué más da ¿no?.

Así que me cogí también un pijama, la mar de mono también. La mar de calentito también (no sabéis lo bien que he dormido). Y la mar de barato también. 6 euros. Si es que claro, ¡pon un Pennys en tu vida!

No sufráis... en España es Primark. Ya lo estáis buscando si no sabéis dónde hay uno porque seguro que tenéis alguno cerca. No os digo más que en mis etiquetas de las cosas que me he comprado pone "Torrejón de Ardoz". Ea.

Así que como había dormido bien, he llegado al trabajo con ganas de marcha. Y lo primero que he hecho:

- Bueno Deivid.... ¿qué tenemos para hacer hoy?

Y ni gritos ni zapatillas voladoras oiga. Desde el principio me ha mandado cosas... aunque claro, también es que el lunes que viene aquí es Bank Holiday que lo llaman - día festivo - y claro, tiene más cosas que dejar hechas. Pero bueno, me ha puesto con mi "compi" italiano (Matteo para los amigos) ha editar una promo y nos ha pedido algo bastante complicado de hacer. Pero oye. Que lo hemos bordado. Y ahí que se ha rendido a nuestros pies el tío. No exagero.

Aunque mi estrategia para ganarme al boss va más por otros derroteros: chapurrea español. Dice "timei" queriendo decir "dime", y cosas así. Pero le mola... así que ahí estoy yo dándole perlitas de español para tenerle con las ganas...

De momento, hoy ya no he tenido que estar bajo la oscura sombra de su peste diaria. Y además, he estado haciendo cosas productivas. Así que le doy una tregua. Venga. Que no se diga.

martes, 20 de octubre de 2009

Día 26 - So, this is the real Ireland.

Me decía yo a mi misma, conmigo misma, el otro día, dando un bonito paseo por la laberíntica urbanización ésta en la que vivo, entre árboles y plantas de todo tipo y condición...:

- Con la de plantas que hay aquí por todas partes, no es normal que lleve casi un mes y no haya llovido nada más que dos veces.

¡ZASCA!

Eso te pasa por abrir la boca, bonita. Anoche, a eso de las 21.00 horas se empezó a poner tonta la cosa. Que si un poquito de viento por aquí... que si unas gotitas tontorronas por allá... Poco a poco la cosa ha ido a más, y no os imagináis el surround que me ha despertado cada tres por cuatro por la noche. ¡Ah! claro, que no os he contado, que aquí el "climalit" no se lleva. Bueno, se lleva algo parecido. Pero no funciona.

Así que esta mañana, cuando he bajado a la cocina me he encontrado a un sonriente Pier:

- So, this is the real Ireland.

"Baby" le ha faltado decir. Y debía ser que sí. Sería la Irlanda de verdad. Pero también os digo que ha durado cuatro ratos. Que sí, que me he puesto encima toda la ropa que me quedaba - que esa es otra, me falta dormir en pelotas porque aquí dicen que lavan la ropa pero me veo poniendo la lavadora yo... que no es ninguna tragedia pero oye, que si me dices que te encargas tú y que yo no haga nada y que tal pascual.... coñe pues lávala ¿no?, que no tengo ¡ni pijama ni camisetas de manga larga! -. Pues eso, que me he puesto de ropa hasta las cejas, con mi super-abrigo del Bernabeu (la mejor compra de la historia del mundo mundial... ya os diré cuál es). Y aquí daba igual ¿eh?. Que cuando no llueve no llueve. Pero cuando llueve te viene por todos los lados. Como la zapatilla voladora. Zas, zas. Igual. Te da lo mismo el impermeable, el paraguas, la alfombra mágica o las habichuelas mágicas también. Te da igual todo. Hasta el patatal se te moja.

Por suerte o por desgracia mi autobus suele ser puntual. Y digo suele, porque de repente me he teletransportado a Madrid: ¿llueve? te va a tocar esperar al bus 20 minutos más de lo habitual. Eso es asín. Pero no importa. Me he vuelto a sentar alante del todo y en la planta de arriba, me he acordado de que no te puedes fiar de los autobuses cuando llueve, así que no he puesto el bolso en el suelo y me he dedicado a contemplar el bonito paisaje de la "real Ireland"

Y me he vuelto a dar cuenta - digo me he vuelto porque ya me había dado cuenta, pero creo que no os lo había comentado - que aquí los árboles tienen forma de autobús. Ja. Bueno, no. Quiero decir que están "recortados" con la forma precisa para que pasen los autobuses. De repente te ves en un túnel hecho por filas de árboles... a veces es tenebroso pero generalmente mola.

Pero bueno, después de salir de los túneles (del Pardo... - sí hombre, ¡ya me gustaría! - ), he llegado a trabajar, y he pasado un bonito día completamente inútil. Le doy a Deivid un día. Sólo un día más. Porque igual se ha creído que no soy muy lista o muy "apañá"... y por eso reduce sus funciones como tutor a decirme que "le mande unos mails".... sinceramente... mi "work experience" es de sonido. Mandar e-mails ya sé, y los mando muy bien. Estupendamente todos. Y mientras tanto los otros becarios editando como perros.

Así que le doy un día... para que se reforme (aunque no se lave). Y si no, se lo diré. Que estoy para aprender. Y mandar mails ya sé. Que si quiere que le mande mails, los mando, pero además que me enseñe (bueno, "enseñe") a hacer unas cuñas decentes (eso también es muy relativo), unas promos curraditas... esas cosas.

Bueno. Que eso. Que está lloviendo y que, de paso, me he echado un charlote con el Juanito y la Lucía - los pucelanos de la familia Esteban -.

lunes, 19 de octubre de 2009

Días 23, 24 y 25 - Con la mochila a cuestas

No sé cómo lo hago, siempre me faltan horas. Hoy, en mi día de relax (lunes… ¿relax?... ¿no era incompatible?), he vuelto a comprobar cómo me faltan horas. Los días deberían ser más largos. Aunque si lo fueran… igual sería peligroso. No. Dejémoslos estar. Como decía, en mi día de relax me he dado cuenta de lo mucho que disfruto sentándome en los primeros asientos de la parte de arriba del bus. Lo voy a echar de menos, desde luego montar en el autobús nunca volverá a ser lo mismo. Aunque para eso aún queda bastante tiempo así que seguiré disfrutando de las vistas, día sí día también.

En el trabajo he tenido un par de momentazos en que he visualizado perfectamente lo que os iba a contar y cómo os lo iba a contar. Eso habrá sido algo así como hace 10 horas así que claro… ¿cómo acordarse?. De todas formas se me ocurre que a mi amigo David (Deivid) le voy a regalar una ducha, un pack de desodorantes y colonias, ambientadores y quizá una lavadora también. ¿De dónde pienso sacar el dinero?. Eso desde luego no es el problema… valoro mi nariz, mi pituitaria y la salud en el trabajo. Y os juro que las ganas de vomitar diarias y en intervalos de 15 a 30 minutos no me los quita nadie. Juntadle a eso el hecho de que el hombre tiene como acto reflejo deshacer lo que hago, sistemáticamente.

- Eva, edítame estas voces, búscame una música y mézclamelo… dos versiones…

Y Eva va y lo hace.
Y Eva deja la sesión abierta para que Deivid lo corrija antes de guardar la copia definitiva.
Y Deivid, antes de darle al play – que sería lo suyo – descoloca muy “cuidadosamente” todos los clips de audio… todos. Toditos. No deja ni uno en su sitio.
Y luego, Deivid, con todo su arte, va y le da al play.

- Eva… esto no suena muy bien ¿no?

¬¬!!!

Respira hondo… respira hondo…

Y vuelta a empezar.
¡Qué se le va hacer!.

Así que con mi nariz necesitando un baño (y creo que yo entera también, los malos olores se pegan con una facilidad pasmosa) y con unas ganas de…. No sé de qué tenía ganas, pero nada bueno podía salir de mí en esos momentos… me volví a casa y me propuse hacer todas las cosas que llevo días queriendo hacer pero nunca hago.

Pues no he hecho nada de lo que me había propuesto. En lugar de eso, he hablado un rato con mi padre por Skype – después de estos meses añadirá en su currículum de pre-jubilado: “Experto en mensajería instantánea y videoconferencias por Skype” -. Ha estado divertido porque se ha unido Logan a la conversación. Logan es el peque de 3 añitos. ¡Más mono! Luego he recogido los bártulos y me he puesto a cenar con Pier, que es el padre. Claro, que eran como las 6 y media de la tarde… no os penséis que a ver cuántas horas he hablado con mi padre. No. El caso, que he tenido una charla bastante interesante con Pier sobre Irlanda, Irlanda del Norte, el Sinn Fein, España, el País Vasco… y todas esas cosas que nos “hermanan”. Ha estado bastante interesting la verdad. Luego hemos hablado de mi familia, de la suya, y hemos acabado recogiendo los “Lego” que Logan había dejado desparramados por el suelo. A lo hermana mayor.

La conversación ha surgido porque he estado en Belfast. Así que, aquí comienza la narración sobre Irlanda del Norte.



Como os dije, teníamos pensados otros planes para el "finde". Pero el viernes, estando aún en la radio, recibí un sms de Saray “que nos vamos a Belfast… confirma, que reservo”. “Okey Mackey” fue mi respuesta. Eran las 8 de la tarde, yo salía de mi casa en dirección a Dublín centro, con la maleta a cuestas y la mente puesta en dormir en casa de Saray porque el sábado madrugábamos, y aún no teníamos Hostel – leído “jóstel”-. Bueno, Laura, Saray y yo no teníamos Hostel. Los chicos y los amigos de Jaime sí. ¿Por qué? Porque ellos reservaron antes. Toma jeroma. (¿geroma?)

Sábado 8.30 de la mañana. Saray y servidora, cual pincho moruno plantadas en el Spire – ya os presentaré al Spire – esperando a la tropa (que por otra parte tenía que venir a las 9.00… pero nosotras, semos asín).
9.15 de la mañana, llama Jaime “llego tarde”… “¿no me digas?”.
10.00 (¿o eran las 11.00?), Bus Eireann destino Belfast.

Dos horas y media después (con cancelación de las reservas del grupo por avería en el Hostel) o algo más, por atasco, llegamos a Belfast. Unas preocupadas por conseguir Hostel, otros por ver la Giants Causeway (la Calzada de los Gigantes). Indecisiones. Falta de coordinación. Diferencias en cuanto a las preferencias. Demasiada gente (once personas) y con las neuronas durmiendo en Dublín.
Consecuencia: Laura, Saray y servidora hicieron su viaje por su cuenta.



Y, que queréis que os diga, pero entre los trotes gorrineros que nos traemos y lo cansadas que estábamos, era lo mejor que pudimos hacer. Que además, para evitarnos males mayores, nos vimos todo lo que se podía ver desde el “Belfast City Sightseeing”… que no es otra cosa que el bus este turístico que te lleva de ruta y te puedes subir y bajar cuando quieras.

No falta que hace decir que ni meneamos el culo del asiento.

Aunque por otra parte… Belfast no tiene mucho que enseñar. El centro y la zona chunga – que para más INRI, tiene bemoles, se llama Shankill… ¿os suena? -. Y la verdad, la zona chunga tampoco es que fuera para bajarse del bus. Con razón nos decía un policía al que preguntamos que él no iría de paseo por ahí... la historia del policía también tiene su guasa. Como 6 ó 7 veces tuvo que decirle Saray "Sorry" para que le hiciera caso... y luego el tío no había quién le cortara el rollo... "yo no iría no.... tse... es que... no, yo no iría..." Y así erre que erre.



He aquí nuestro amigo el policía.

Aparte de esta chorradica, tengo fotos muy interesantes de los murales, eso sí, aunque paso de hacer apología del terrorismo publicándolas.


Ya por la tarde nos cogimos de nuevo el bus y nos volvimos a Dublín. Nos tomamos unos algos en el “O’sheas” – un pub que frecuentamos – y nos fuimos a dormir. Que quieras que no, el cansancio ahí seguía.

En la página de las notas mentales nos apuntamos: no más grupos grandes, no más improvisaciones, y la próxima vez volvemos a alquilar un coche, que aunque corramos el riesgo de morir estampados contra una vaca voladora o una oveja asesina, compensa.

Y ayer, de “gestiones” por el centro de Dublín. Que hay que disfrutarlo mientras se pueda.

viernes, 16 de octubre de 2009

Día 22 - Próxima parada

Contra todo pronóstico y sin tiempo para muchas más explicaciones, quien os habla cierra el chiringuito por unos días.

En estos momentos me encuentro preparando el macuto para poner rumbo a Belfast. Esta tarde/noche la pasaremos en Dublín, pero mañana temprano nos vamos para Belfast - me suena Boney M de fondo, no sé por qué - y estaremos de vuelta el domingo. Pero os adelanto ya que no esperéis noticias mías hasta el lunes como muy pronto.

Que paséis un buen finde todos, que seáis buenos y nos leemos la semana que viene.

(Sí, ya os contestaré también a los post que me quedan pendientes la semana que viene)

Besotes al granel.

jueves, 15 de octubre de 2009

Día 21 - Sísr

No todo el mundo lo sabe, pero ésto de aprovechar los “interneses” para homenajear a gente es algo que se me da bastante bien. O al menos lo hago con cierta frecuencia. Soy así.

Así que, como aquí aún no lo he hecho, aprovecho y del tirón os presento a Sísr y le hago mi particular despedida.

A Sísr le conocí en Swan. Era mi segundo o tercer día y él llegó tarde a clase. La profesora le preguntó:

- Your name?

Y él contestó, muy solemnemente:

- Sísr

Y yo, con los ojos medio bizcos – por la miopía, por el sueño y porque a mi eso de Sísr no os creáis que me sonaba nada bien… - y siguiéndole con la mirada por toda la clase (tampoco es que fuera muy amplia la clase), pensé “Sísr… Sísr… qué carajo de nombre será Sísr”. Que además en inglés Sísr suena muy parecido a scissors, que son tijeras… y a mi eso no me cuadraba para nada… Y ahí se quedó la cosa, porque el muchacho estaba en la otra punta de la clase y tampoco podía hablar con él. Hasta que en uno de esos momentos que suceden en las clases de idiomas - y de no idiomas -, se habla en voz alta y después de un rato habló él. Y cuando habló, ¡ZASCA!, ¡éste es “espanis” total!. Me volvió el “Sísr” a la cabeza y ¡ZASCA!, ¡resulta que se llamaba César! Que sí, que vosotros lo veis aquí escrito y resulta fácil, pero sólo de oídas… ¡telita!

Pues aquí Sísr se medio unió al grupo de madrileños por el mundo, se vino al botánico, se vino a la Guinnes… y hoy hemos quedado para despedirnos porque mañana se vuelve a Spain. Es de Jaén el muchacho y curiosidades de la vida: cuando llegamos estaba deseando volverse a España. Hoy ya no lo tenía tan claro…

¡Si es que somos más majos que las pesetas! Y él también ¿eh? que nos ha servido de orientador y mentor y de hecho, hoy se nos ha puesto serio y nos ha dicho que antes de que nos haga mal tiempo, que no seamos tontos vayamos a Killiney y a Dalkey. Así que eso haremos este finde. Que además a mi me viene de lujo porque están los dos a tiro de piedra de Shankill. Je.

Anyway, que como sé que Sísr me lee aunque no se manifieste, decirle: Sísr… ¡buen viaje! Cuidate y ¡avisa cuando vengas a vernos!

De momento, para vosotros, resto de leireonardos míos - manifiestos y no manifiestos - éste es Sísr.



Por cierto que además Sísr nos ha mandado unas fotos muy chulas de cuando estuvimos en la Guinness. A ver si me centro y recoloco todas las fotillos y os deleito con alguna obra maestra.

A los posts os contestaré con posterioridad - y alevosía - que ahora tengo sueño.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Día 20 - El dilema

Hoy venía yo muy predispuesta a contaros que le he cogido el truco de maravilla a los buses en Shankill – tanto que he llegado 20 minutos antes a la radio -, que mi amigo David hace soberanos esfuerzos every morning para estar aseado pero siempre huele a recauchutado, que las arañas campan a sus anchas por las moquetas de la radio y de paso se me suben por los brazos, y alguna que otra cosa más (como que ayer, así, en un arrebato de locura de éstos que me dan a mi, me corté el pelo; sí, otra vez, y sí, yo sola, cada vez se me da mejor).

Pero en lugar de todo eso, que no tiene mucha gracia, os planteo un debate. No hay una respuesta correcta, os lo adelanto ya. Pero sí divergencia de opiniones.

Después del trabajo y de pegarme un charlote con mi amigo r.- por cortesía de una compañía británica - no diremos cual por si las flies -, he cenado - a las 5 de la tarde, Oh my God! (¡Oh Dios mío!) – y me he ido a Dublín. A ver a mis amigüitos, que esta semana está siendo intensa y nos necesitamos. Y se ha planteado el tema del aprendizaje de idiomas.

Jaime sostiene que, sin duda, la mejor manera de aprender idiomas es saliendo al extranjero, que la evolución es exponencial y que es como mejor se asimila el idioma.

Hasta ahí todos estamos de acuerdo. Mais menos. El conflicto llega después.

Yo llevo días diciendo que me voy a comprar un par de libros o tres de gramática y vocabulario avanzados para profundizar más, para reforzar el inglés y, para qué engañarnos, porque aquí los libros de idiomas están más baratos que en España.

Él, cada vez que le digo esto, se revuelve, porque piensa que “para qué necesito yo más libros si manejo el idioma muy bien, lo que tengo que hacer es hablar y punto”.

Y aquí es donde yo difiero. Desde su punto de vista, estudiar una lengua es relativamente necesario. Lo que hay que hacer es sumergirse en la cultura y las situaciones sociales y hablar hablar hablar. Sin embargo yo pienso que sí, eso está muy bien, pero no es suficiente. Podría serlo, pero es demasiado idílico para ser completamente cierto. Y como más claro lo veo es con los niños. Sí. Aprenden a base de escuchar y repetir… pero también dan clases de lenguaje en el colegio. Y leen libros. Y, además, creo que es más necesario reforzar cuando además es una lengua que no utilizas todos los días generalmente y no la vas a usar todos los días. Es decir, con tendencia a ser olvidada por falta de práctica. Por eso, además, creo que los libros son más que prácticos, necesarios.

Jaime se pone nervioso cuando le planteo mi postura. Ha estado un año en Finlandia. Llegó sin papa de inglés y ahora está muy sueltecito, la verdad. Además, se apoya en eso, en que él en un año ha aprendido más que en toda su vida y yo, por el contrario, llevo muchos años estudiando inglés.

Sin embargo, sinceramente, y “guas guas, porque yo lo valgo”, eso para mi no es ninguna vergüenza o síntoma de menos inteligencia. Es simplemente otra forma de aprender. Porque se me hincha el pecho de orgullo - y satisfacción, como al Rey en Nochebuena - cuando estoy en el Bernabeu trabajando con mis guiris, les hablo en inglés y me dicen que qué bien hablo inglés y que si he estado alguna vez fuera. O cuando conocí a mi super abuela que me dijo que hablaba mejor inglés que muchos otros que habían pasado por su casa y que sí habían vivido en otros países.

Tampoco os penséis que mi inglés es bilingüe. Ni parecido. Pero me lo he currado, ¡que leñe!. Y además soy un poco flipada y además me gusta.

Como conclusión, creo que no hay una sola opción correcta. Creo que un “fifty-fifty” es lo mejor. Estudio e inmersión lingüística y sociocultural. Pero obviamente, los porcentajes también van en cada uno…

¿Qué pensáis?

(La conversación ha sido más intensa que esto, pero es un resumen para no aburriros con los detalles de los puñetazos sobre la mesa, las cervezas tiradas por la cabeza y los escupitajos voladores.)

martes, 13 de octubre de 2009

Día 19 - El primero de la rutina

Hoy no he llegado tarde a trabajar. No sé si lo comenté ayer, pero sí, era el primer día y llegué tarde a trabajar. Cosas de la vida dublinesa. Hoy no, hoy he cogido el bus correcto a la hora correcta y he llegado bien. Mi amigo David me tiene haciendo cositas sin "importancia" para que me vaya habituando a los softwares que utilizan. Aunque aquí, una, que es empollona por naturaleza - eso queda horrible, digamos más bien que soy aplicada y que me conviene aprender, ¡a quién si no le va a interesar! - se ha descargado ya algún que otro manual de esos que pululan por internet. Ea. De todas formas, para no conocer los programas, hoy ya he editado y mezclado una promo y se ha emitido... guas guas. ¡Si es que me voy a comer el mundo!.

A la vuelta del trabajo me he dado una vuelta por el centro de Bray para ver que se cuece. Y ya he visto dónde me voy a comprar una bata estupenda porque aquí mi nueva landlady no pone la calefacción (ni aunque se lo diga, que ya lo he hecho) ni para atrás. Y aquí estoy diente con diente y el moquillo colgando. También he visto un super muy majo donde tienen mi desodorante - y eso está muy bien porque es lo que tiene, que se acaba, y hay que reponer - y alguna que otra cosa más bastante interesting. Habrá que dejarse caer por Bray de vez en cuando. Bueno qué leches, ¡a la vuelta de trabajar!.

De paso, me he detenido un poco a hacer fotuelas. Para que veáis el magnífico entorno (que no es más que sota, caballo y rey). Así que aquí sus pongo algunas instantáneas.





Eso era algo de Bray. Ahora os enseño mi casa (sin la familia, que aún no hay confianza - qué diferencia con mi superabuela ¿eh? - ).



Y ésta es mi habitación actual.



Ya me he descargado las fotos del jardín botánico y de la fábrica de Guinness. Otro día cuelgo más fotos. :).

lunes, 12 de octubre de 2009

Día 18 - Técnico de sonido

Operación Internet superada. Retomamos la conexión. A cuenta gotas, pero la retomamos.

Gracias por vuestros millones de mensajes de ánimo. Es todo un honor ver vuestro apoyo incondicional. jajaja. Just kidding - bromeaba -. Pero gracias de verdad Señor de las Moscas y The Fiestuki Band, sois muy majos. Con qué gente más lovely me arrejunto yo ¿eh?.

Total, que hoy hay sido mi primer día en la Country Mix 106.8 ésta, y zasca, he llegado tarde. ¿Por qué?. Pues porque, si no os lo había dicho antes, las comunicaciones en este lovely país son una mierdaca que te mueres. Pero bueno, me han dicho que nada, hasta que me haga con los horarios de los buses - que total para qué si se los saltan a la torera - .

En lo tocante a lo profesional: so happy. Mi amigo David Dennehy ya me ha puesto a editar algún que otro audio y, !chan chan!, ¡los emiten esta noche!. Los programas que usan no los había utilizado en España, ni sabía que existían por otra parte, pero bueno. El programa de emisión es sencillito (y para tontos) - se llama MYRIAD, para los entendidos - y el de edición es bastante intuitivo - bueno, intuitivo para el que ha usado alguno parecido antes, y se llama ADOBE AUDITION -. Así que ahí estamos, dándolo todo. Y con buenas vibraciones.

Para mis amigüitos de Ondas (si lo leen): en la radio tienen los famosos cds KOSINUS. ¡Madre mía la morriña que me ha entrado al verlos! También se me ha dibujado una sonrisa muy tonta, he de decir. Pero está gracioso encontrarte cosas así. También tienen otra de esas colecciones de músicas... no sé si os acordáis, una cuyas carátulas - bueno, los cantos mejor dicho - eran naranjas, y tenían música para estados de ánimo, deportes, eventos.... bueno bueno, que reconocer los cedeses tiene su minipunto y punto para la becaria ¿¡eh?!.

Así que bueno, aquí estamos.

Para los osados que estén pensando en dejarse caer por aquí, que vayan mandando e-mails con fechas y alojamientos y tal pascual, porque, muy posiblemente, me acoplaré yo a los que vengáis y no al revés.

De propina, os dejo una fotillo de las nenas en la Guinness Storehouse, que madre mía qué careto tengo, pero me encanta cómo me quedan las botas. ¡Guas!



¡Ah! y bueno, ¡¿qué me decís del Alcorcón-Real Madrid en la Copa del Rey!? que lleva una un año trabajando en el Bernabeu y ¡cagoentó me lo voy a perder! Sin paños calientes: ¡HAY QUE JODERSE!. El mayor evento futbolístico del siglo, qué digo del siglo, ¡del milenio! y ¡me lo voy a perder!. Espero que Fernando Alonso me deje un hueco en la final de la Champions, ¡porque yo lo valgo! - Fernando Alonso no es ni más ni menos que el jefe... no es un vacile -.

domingo, 11 de octubre de 2009

Días 16 y 17 - Se acabó lo bueno

Escribo en plan telegráfico desde casa de Saray.

Mi casa nueva está en medio de la nada, sólo hay dos calles y un montón de borrachos que te paran por las dos calles que hay, es todo tristísimo, está lejos no, lejísimos del centro de la ciudad y además no tengo internet.

Esto último, estamos a punto de solucionarlo. Pero de momento, parece que es ahora cuando de verdad empieza la aventura que ésto prometía ser, y no a lo que estamos acostumbrados.

Algún día de estos, si triunfamos en la misión "Internet", recibiréis noticias mías.

Besos a tutti.

viernes, 9 de octubre de 2009

Día 15 - Guinness Storehouse y Octoberfest

Mira que ya sabía yo dónde me metía viniéndome a Dublín. A Irlanda. A Dublín. Sí. Donde tronchar cervezas es el deporte nacional y más si tienen motivos. O no. Pero ¿tiene o no tiene guasa que, para no beber (yo), me pase la tarde en la fábrica de Guinness y en el Octoberfest?.

Sí, el Octoberfest no es precisamente irlandés. Pero así son aquí. Necesitan nuevas excusas para plimplar día sí día también, y se han traído a un puñado de alemanes (pero alemanes de Alemania de verdad... ¡no de mentira!) para que se "jarten" a ponerlos de beber y de comer durante 10 días. Entrada gratuita y puñalada en el riñón en la barra. Como suelen ser estas cosas, by the way. Así que después de hacer un poco el garrulo en la fábrica - que por ir en grupo con la escuela, nos salía más barato que ir de por libre - nos hemos dicho "anda, que no hemos tenido bastante". Y nos hemos plantado en Georges Dock, a que nos clavasen por cada consumición.

Yo, la verdad, es que no me puedo quejar. Lo bueno de no beber en una ciudad como ésta, es que te ahorras un montón de pasta. A razón de 5 euros de media la pinta de cerveza... haced cálculos. Aunque los refrescos rondan los 3 euros, que tampoco es moco de pavo precisamente...

A pesar de todo, fíjate tú, lo más interesante no es eso. Quién nos iba a decir a nosotros que en una fiesta típica alemana, en plena capital irlandesa, íbamos a acabar bailando la "Macarena" y el "Aserejé", en medio de un montón de borrachos (guiris y no guiris).

Sea como fuere, ésta es mi última noche Chez Teresa - que no es inglés, que es francés y que significa "en casa de Teresa" -. Sí. Después de tanta incertidumbre y de tanto misterio, mañana, por fin, me mudo. Y aún está por ver, ¡me atrevería a decir!. Pero vayamos por partes.

El día 1 de Octubre tuve mi encuentro profesional con David Dennehy, que es mi tutor de las prácticas y empleado de la radio Country Mix. Tiene un programa los fines de semana de radio fórmula que se llama "Better music, less talk" y además se encarga de la publicidad de la emisora (no sé si de la que reciben o de la que hacen... no se lo pregunté tampoco). El caso es que fue un meeting para conocernos sin más. Porque ya se dio por sentado que yo empezaría a trabajar con ellos el día 12 de Octubre. Pues bien, la sede de esa emisora, que son dos en realidad: Country Mix y East Coast Fm, está en Bray, que es un pueblo del sureste de Dublín. Y el transporte me iba a llevar mis dos horitas y media de ida y mis dos horitas y media de vuelta. Iba a pasar más horas en tren y bus que de prácticas. Así que, como tenía la opción de trasladarme, así voy a hacer. Y tras largos y tediosos días de incertidumbre y de tocamiento de pelotas a dos manos, por fin creo poder decir, que mañana me traslado. Así que mañana, con casi toda probabilidad, os contaré más cositas desde mi nueva casa (si tienen internet, que esa es otra) y con la nueva dirección y todo todo todo.

La web de la radio es ésta y uno de los hombrecillos que sale en portada, por abajo, es el hombre de quién os hablo: David Dennehy. Muy majo.

Toda esta historia os la cuento porque aquí, mi querido amigo Sr. Silencio (que no diremos su nombre para mantenerlo en el anonimato), necesita más información que dice que no doy... que sí la doy, que está en el post del día 1 de Octubre. No tan detallada. No, Pero sí está lo esencial. Pero para que no quede, lo explico detalladamente, para que no se me ponga tontorrón. :D. Porque hay cosas, que de verdad de verdad, que nunca cambian.

Yo me quedo por aquí un rato, ensimismada pensando en mi Sawyer particular, que ya no le voy a ver más y que no me ha querido dar su número de teléfono... sieso...

...

Creo que si se lo hubiera pedido ¡a lo mejor sí me lo habría dado!

jueves, 8 de octubre de 2009

Día 14 - Dos semanas

Antes de venir a Dublín, los señores del IMEPE - que es el organismo que nos ha concedido las becas viajeras éstas - nos dijeron que el período de adaptación al país de destino era de unas dos semanas.

- A ver si os creéis que váis a iros de rositas. Que no. Que es un shock muy fuerte estar lejos de tu familia... de tus amigos... de tu país... de la cocina española... vamos que lo váis a pasar mal, no os hagáis ilusiones porque las dos primeras semanas van a ser muy duras. Luego ya os sentiréis más cómodos... pero las dos primeras semanaaaas ¡son las dos primeras semanas!.

...


...


(cri cri... cri cri)

(jjjjuuuu.... jjjjuuuu - intenta ser una bola de arbusto de estas que ruedan por el desierto, visualizadlo que mola más-)

Pues la verdad, yo no sé a qué me habré estado dedicando estas dos semanas pero... ¿tan mal creéis que lo he pasado?

...

¡¡¡Igual es que no me he adaptado aún!!!

Pero sí, ya han pasado dos semanas por lo visto. Y aquí estamos. Igual que cuando vinimos. Sin saber dónde voy a vivir, ni con quién, ni cuándo me voy. Jajajaja. Hay cosas que nunca cambian. Como propina os puedo decir que no me voy de Dublín pero casi. Me voy a SHANKILL, que está más lejos todavía del centro que mi casa actual, pero al ladito de Bray, así que estaré a tiro de piedra de la radio (ouh yeah baby) y además tiene playa (¡¡ouh yeah baby!!). Que sí, que igual la playa ni la cato, pero y ¿lo chulo que es vivir al lado del mar?. Anyway, no sé más de mi futuro hogar irlandés. Así que, absteneos de preguntar. Yo de momento estoy haciendo la maleta y ya si eso un día de éstos, si les apetece a los de la academia, me mudo.

Mientras tanto, haciendo un poco de reflexión así sobre el rollo este de la adaptación y tal pascual, yo creo que nos hemos adaptado estupendamente. Sí. Seguimos cruzando las carreteras mirando al lado equivocado (no sé cómo seguimos vivos, la verdad), nos siguen timando en las tiendas que ya sabemos de sobra que son más caras (no sé cómo lo hacemos, pero parecemos verdaderos guiris... y tontos del culo), nos seguimos perdiendo por las calles de Dublín, ¡incluso por nuestro propio barrio!, y nos seguimos sorprendiendo de que la gente vaya medio en pelotas cuando tu llevas dos camisetas, un jersey, una bufanda de tres kilómetros enrollada en el cuello y un abrigo para el polo norte.

Está claro, estamos totalmente integrados.

(Insisto, aún no sé cómo seguimos vivos en esta loca ciudad donde, porque a unos ingleses tarados les dio por ahí, se conduce por el lado contrario... no me lo explico).

Una imagen, a veces, vale más que mil palabras...



Madrileños-Españoles por el mundo. La viva imagen de la integración y la adaptación.
Hoy, para todos ustedes, Dublín. Aunque la foto está hecha en Galway, la imagen sirve, lo dice todo.

(Y después de ésto, me quedaré sin amigos en Dublín)

miércoles, 7 de octubre de 2009

Día 13 - Pennys

Somos unas horteras. Bueno, no, en realidad aún no lo somos. Pero dadnos dos meses y medio - que por otra parte, es lo que nos queda - y seremos unas perfectas horteras.

Ayer a última hora - que aquí, última hora son las seis y media de la tarde... las siete como mucho - Saray y yo entramos en el TESCO de nuestro shopping centre, el Nutgrove Shopping Centre para más señas, para comprar unos folios y alguna que otra chorradita. Y de paso volver a pasearnos por la sección de geles y champús que tanto nos gusta porque todo huele estupendamente y siempre hacemos el amago de comprarnos todo y al final nos reprimimos en plan "no Eva no, caca, jjjjjjj", porque ya tenemos lo que nos hace falta.

Pues entre champús (nunca he sabido si es "champús" o "champúes"...), geles y cremas exfoliantes nos plantamos delante de los pintauñas. Yo ya me traje mi pintauñas "rojo-puta" de Madrid y uno "negro-gótica", también de Madrid y comprado en el último momento además. Que mi madre se echó las manos a la cabeza al ver tal atrocidad de su hija la pequeña. Pero da igual los pintauñas que te hayas traído. Te plantas delante de los pintauñas igualmente y miras lo que hay. Y ¿qué pasa?. Pues pasa que te acabas comprando otro pintauñas, "rojo-puta-pantalonesdevinilo", que es básicamente un rojo menos granate y más tipo plástico del malo. El caso es que las uñas me han quedado estupendamente. Preciosísimas ellas.

Saray estuvo a puntito de comprarse uno color turquesa brillante... a éste no le he puesto apellidos aún, pero dadme tiempo. El color era bonito, la verdad, pero ¿para unas uñas?. En ese mismo momento nos empezamos a dar cuenta de que en esta ciudad nos vamos a volver más horteras de lo que nos imaginamos. ¡Pero mucho más!

Y hoy, después de una visitilla por el jardín botánico - Pepita ¡no sabes la de "pinchitos" que habíaª! - nos hemos ido al Pennys a celebrarlo. Celebrar ¿el qué?. Nada en particular. Era sólo una excusa. Celebraremos algo cuando todos tengamos trabajo (nos queda sólo una por colocar). El Pennys es el Primark en España. Y también un peligro. Nos hemos probado todo lo que podíamos y más y cada vestidito a cual más hortera si cabe. Y así hemos acabado, con unos "colorinchis" por camisetas y vestidos que ni Miguel Bosé en sus mejores tiempos. Los mismos colores que los pintalabios... el "turquesa-radiactivo" éste (mira, ahí está el apellido), el fucsia fosforito... un cuadro.

Y yo preocupada por un bolso azul y negro que no me iba a conjuntar con nada cuando me topo con una tipa que iba con su bolso de cuadros blanco y negro de paño, con su chandal y sus deportivas. Con un par, sí señor.

Está claro. Nos vamos a volver unas horteras porque aquí, cuando destacas es cuando no eres hortera. Aquí, ¿llueve?, sal en chanclas. ¿Hace frío? Unos pantaloncitos cortos son lo mejor. ¿Hiela? Saca las "gemelas" a pasear para que todo el mundo vea lo bien que te sienta la piel de gallina en el escote. Y bueno, no os cuento los pelos que me llevan y lo pintadas que van como puertas aquí porque tampoco es cuestión de cebarse. Pero creo que ya me entendéis.

Así que de momento, para sellar nuestra futura incorporación al mundo hortera, ya hemos decidido de qué nos disfrazaremos en Halloween. Y no lo voy a desvelar, por supuesto. Ya veréis las fotos.

¡Hasta mañana corazones!

martes, 6 de octubre de 2009

Día 12 - Y se hizo la lluvia

Día 12. Se dice pronto. Doce días en Dublín y éste es el primero que nos mojamos. Manda narices.

El día que nos fuimos a Howth, con nuestros cuerpazos al sol, en manga corta, y sudando la gota gorda con nuestros 10 kilometritos de trekking a cuestas, por lo visto llovió en Dublín. Nosotros no lo vimos, claro. Vimos el suelo mojado al volver de Howth, pero nada más.

El viernes pasado, en Galway, sí que nos llovió. Era de esa lluvia tan "simpática" que parece que te viene del suelo, de lado, o que se genera de manera espontánea a dos centímetros de tu cuerpo para impactar directamente contra tu cara... sí, esa que te da igual llevar paraguas, impermeable, ir envuelto cual chorizo de Cantimpalos... te da igual. Te mojas hasta partes de tu cuerpo que igual no sabías ni que tenías. Aunque también es verdad que fueron algo así como veinte minutos o media hora, tampoco más. Lo justo para empaparnos de lo lindo.

Hoy, cuando ha empezado Amaral otra vez a cantar a eso de las 7 de la mañana - no se cansa la jodía... - he oído el ruido de las gotas golpeando la ventana.

- Mierda - he pensado.

Con lo que bien que se estaba en esta ciudad tan maja con su solecito from time to time - de vez en cuando -, con sus nubecitas, con su brisita... Pues no, hoy tenía que llover. Para que nos vayamos haciendo a la idea de lo bien que nos lo vamos a pasar de aquí en adelante.

El caso es que para ser un país donde llueve tanto, no están muy preparados que digamos. El ejemplo lo he vivido yo en mis propias carnes. O mejor, en mis propias pertenencias.

Autobus 16A. Me monto en Nutgrove Avenue. Dos paradas después se monta Saray. Nos vamos a la planta de arriba (sí, son buses de dos plantas), nos sentamos en nuestro sitio de siempre, alante del todo que parece que te vas a chocar cada dos por tres, especialemente con lo atrevidos que son los conductores de autobús en esta ciudad... eso de las distancias de seguridad no lo llevan muy bien por lo visto. El caso: goteras por doquier. Leves al principio. Severas al final. Con un bonito charco de más de un dedo de profundidad entre mis pies y mi mochila. Mis pies, intactos. Mi mochila... mi mochila empapada. ¿No era impermeable?. Pues debe ser que sí, pero es selectiva, porque todo lo que se ha mojado por encima no ha llegado a calar en todo el día lo de dentro de la mochila, pero lo que había en la parte de abajo estaba haciendo chop chop cuando lo he sacado - nada más llegar a la academia, todo sea dicho -.

Por suerte, los periódicos y yo qué sé qué, no ha habido que lamentar pérdidas graves. Solo un par de paquetes de clinex que de repente pesaban el triple y poco más.

De ahora en adelante, me hago fan de los periódicos gratuitos. Son muy muy útiles. Y qué luego la gente los vaya tirando por ahí... pse... ¡son unos incomprendidos los periódicos gratuitos! ¡Hacen mucho bien en las ciudades más lluviosas!

lunes, 5 de octubre de 2009

Día 11 - Día cultural

Mi profesor de inglés es Sawyer. Sawyer es éste:



Para los que están un poco desubicados, Sawyer (el de la foto) es un personaje de Lost. Pues mi profesor de inglés es igual. Igual igual igual. Bueno tanto no, pero ahí le anda.


Quitando la cara de pasmo que se me ha quedado al darme cuenta de tal eventualidad, tampoco es que hayamos hecho hoy gran cosa. Después de quedarnos medio "sopinstant gallina blanca" en los jardines de Saint Patrick, nos hemos dado una vuelta por el National Gallery, que había una exposición de Munch, gratis y, fíjate que eso de estudiar sirve ¿eh?. He visto "El Grito", la "Madonna" y "El Vampiro". Entre otros cuantos. Y claro, esa seguridad que se le genera a uno cuando sabe lo que está viendo... es un gustazo que no veas. Así que ahí estaba yo dándomelas de entendida "sí sí, porque yo he estudiado esto y mira... son litografías...". Qué freaky soy.

El grito:



La Madonna:



El Vampiro:



Es entre guarrindongo y tétrico el hombre, pero está claro que ver esos cuadros a 20 centímetros de ti y de verdad, merece la pena.

Y cuando he vuelto a casa (hoy he vuelto extrañamente temprano para lo que es habitual), mi abuela me ha sorprendido sobremanera. Aparte de los festines ceremoniales que me planta para cenar every single night - o sea, cada noche -, de postre se me ha marcado unas fresas con nata que pa' qué las prisas y, agárrate que vienen curvas, me ha preparado una bolsita con bombones Godiva (sí, esos pedazo de bombonacos belgas tan estupendásticos), media tableta de chocolate Coté d'Or (no sé cómo se escribe) y dos paquetes de "espéculos" - que no tienen nada que ver con el ginecólogo, son también unas galletas belgas -. Así se las marca mi abuela, con aceite Carbonell y yogures Yoplait. ¿Qué os parece?.

Y de propina, os dejo unas fotitos. Ea.

Los Acantilados de Moher - Cliffs of Moher -.


Galway.


The Claddagh Hostel.. Con los valientes: Laura, Óscar, Jaime, yo y Saray de izquierda a derecha.


Y una señora muy lovely ahí en Galway. Qué foto más chula ¿eh?


Si es que hago unas fotos que son de un artístico...

domingo, 4 de octubre de 2009

Día 10 - Galway y Acantilados de Moher

Días 8, 9 y 10.


Y el del cumpleaños de mi padre.

Somos un grupo muy majo, todo hay que decirlo. Tan majos que somos que nos hemos liado la manta a la cabeza y con un Ford Focus a cuestas (bueno, a cuestas nos llevaba él a nosotros y no al revés, la verdad) y con un par de... bemoles, nos plantamos el viernes en Galway. Ir de Dublín a Galway es como ir de Valencia a Lisboa (visualmente... porque geográficamente hay mucha menos distancia).

Lo bien que nos lo hemos pasado y lo bonito de todo lo que hemos visto quedan totalmente eclipsados con la increíble experiencia de sentir que te vas a dar un leñazo con el coche cada cinco minutos. Pero vayamos por partes que esto tiene mucha gracia.

Cuando alquilamos el coche nos dijo el buen señor (era buen señor el viernes cuando cogimos el coche; hoy, al devolverlo, podía haber sido perfectamente el hijo de Satanás... o su sobrino si queréis, porque sólo con la mirada sentías un calambre por todo el cuerpo que no veas)... decía, el buen señor nos dijo que en la M-50 (sí, aquí también tienen de eso... y obras... y parquímetros) hay que pagar peaje, pero no es presencial. Te hacen fotito, plas, y lo tienes que pagar en cualquier gasolinera ESSO, que, textualmente y literalmente, las hay all over the country, o lo que viene a ser lo mismo, "por todo el país".

Mentira cochina.

Igual vimos tres y las tres cerradas. Pasaras por donde pasaras, esquivando coches, ovejas asesinas, "vaques" y todo tipo de fauna y flora que se deja ver por la Irlanda profunda, allí no había una puñetera ESSO donde pagar el peaje antes de que nos mandaran una multa - a mi cuenta corriente para más inri - . Porque tenías un tiempo para pagarla o sino, explotaba el coche y mientras tu cuerpo salía despedido del lugar de la explosión, las "vaques" irlandesas desplegaban sus alas (porque aquí tienen alas) y te cazaban al vuelo para comerte vivo, si es que aún estabas vivo.

Licencias artísticas que se permite una de vez en cuando, no os lo creáis todo, que puede no ser del todo cierto.

Al final, todo hay que decirlo, acabamos pagándolo en un Centra (que es una tienda tipo Ahorra Más pero más cutre) en un pueblo perdido de por ahí. Te cagas.

Pero sin duda, lo mejor de todo el viaje, más allá del Seafood Chowder, de los surfistas en la playa, de la playa, del hostal (Claddagh Hostel se llamaba), de las duchas donde sales casi más sucio de lo que entras, de las cenas que nos hemos marcado (bueno, que se han marcado los chicos, que aquí donde los veis son unos cocinitas que no veas), de los pedazos de bailes que nos hemos marcado - Saray y yo, reinas de la pista, sin exagerar - de todo todo todo... lo mejor ha sido la vuelta a Dublín:

"Jaime no vayas tan rápido.. no no, por ahí no... ¡que te pegas mucho a la izquierda tío, que te sales!... tío pero ¡no corras!... ahí, gira ahí... ¡pero tío que gires!... vamos primero a la gasolinera... mira ahí hay una, entra ahí Jaime... ¡¿ Jaime dónde vas?! ¡¡La gasolinera!! ¡¡El bordillo!!.... uffff... cuidado en el semáforo... ¡Jaime frena!... ¡que te pegas mucho a la izquierda tío!..."

Y así un rato... porque con todo y con eso nos hemos perdido en Dublín, hemos devuelto el coche con una hora de retraso - de ahí la poca dulzura del señor que os contaba -, pero oye, nos hemos reído de lo lindo.

Para que nadie se lleve a engaño: Jaime conduce muy bien.

Aunque la próxima vez conducirá otro.

XD.


Las fotos del viaje, para otro día.

jueves, 1 de octubre de 2009

Día 7 - Howth y Bray

Mes nuevo... ¿vida nueva?

Esta mañana, cuando mi tocaya Eva Amaral ha empezado a cantar como una descosida a las 6.30 de la mañana, con su amigo Moby a la bandurria (o similar)... de nuevo a las 6.40.... y de nuevo a las 6.50 am, me he dicho a mi misma "hoy va a salir después de clase Perry". Perry. Ese gran conocido de todos, que por lo visto va y deja de ir a los sitios con un arte que ya quisieran muchos. "No fue ni Perry". Porque Perry no fue. Así que me dije eso "va a salir hoy Perry". Porque yo no. Me las prometía yo muy felices a las 6.50 de la mañana me parece a mi.

El caso es que ayer, en uno de esos arrebatos de locura que sólo te dan cuando estás en otro país, por lo visto, y con una beca que en lugar de llamarse "Leonardo" o "Erasmus" debería llamarse "Cristobal Colón" porque te entran unas ansias por darte la vuelta al mundo que ni Willy Fog. Como decía, el caso es que ayer, bocadillo, hamburguesas y sandwiches a cuestas, nos cogimos el DART - lo que sería el Cercanías en los madriles - y nos plantamos en Howth.

Howth es un pueblo de pescadores al noreste de Dublín con una península muy bonita, repleta de acantilados, plantas y focas. Sí. Focas. Que no vimos. Pero claro, ¡cómo las íbamos a ver si no paramos en toda la santa tarde!. Para no enrollarme demasiado, tan solo diré que hay varias rutas posibles (preciosisísimas todas ellas, sin duda alguna) y nosotros empezamos nuestro tour por la península (de los cojones añadiría, pero no lo voy a hacer). Empezamos a andar y ¡un entusiasmo! ¡un sol! y ¡en manga corta y todo que estábamos!

Y foto para arriba...


(Laura, María, Saray y Óscar - The Crew)

Y foto para abajo...


(Jaime)

Y llegamos a un punto en que con éstas bonitas nubes como testigos (o quizá otras, vete a saber, pero el momento lo merece), nos encontramos en una encrucijada. Seguimos por el camino de la derecha (45 minutos hasta el final de la ruta) o por el camino de la izquierda (1 hora y 45 minutos hasta el final de la ruta). De nuevo la cabeza pensante de quién os habla sale a relucir y no creáis que se calla. Habla. Y se la oye. Pero no se la escucha. "Si 1 hora y 45 minutos no es tanto mujer... si estamos fuertes y bah una vez es una vez".


(aquí mis amigas las nubes, comprensivas ellas)

Como dos horas después, con el turbo puesto bajo las órdenes de no detenerse a hacer fotos para ir más rápido, norma que, aunque impuesta por nosotros mismos, no respetamos. Decía, que como dos horas después, los improperios que salían por nuestras bocas no eran normales. No. Y el estado de mis botas (que sinceramente, ni eran para esos trotes, ni estaban concienciadas para el evento) ya ni os quiero contar. Y el f***ing camino de los webs empeñado en hacernos dar vueltas por el precioso bosque del norte de Dublín, cuando ¡si hasta había carreteras!

Pero lo mejor aún estaba por llegar. Cuando la bonita ruta va y nos mete, agarrense, ¡por un campo de golf! Ahí, con sus golfistas y sus pelotas de golf sobrevolando nuestras cabezas. Con un par. Pues dos o tres fotacas que nos hicimos, no te creas.


(una payasa que andaba por ahí)


(todos haciendo el imbécil)

Que con la tontería, entre que si una pinta por lo bien que lo hemos hecho, que si perdemos el tren y cogemos el siguiente, que si otra pinta por lo bien que lo hemos hecho (otra vez)... total, eran las 23.30 o más cuando entraba en casa (previo aviso a la abuela de que no volvía a cenar...)

Total, que con esas esta mañana me he dicho: "va a salir hoy Perry". Que yo me vuelvo a casa después de clase.

¡PUES NO!

Eva María se fue buscando el sol en la playa (fijense ustedes que apropiado el nombre), se ha ido hoy sin ir más lejos a Bray, un pueblo al sureste de Dublín a una entrevista de trabajo. A las 5 pm hora local. Éxito rotundo oiga. Para ser breves: técnico de sonido en una radio comarcal/regional/o vaya usté a saber, pero radio al fin y al cabo, desde el 12 de Octubre - la fecha, no el hospital, ¡se entiende! - hasta el 18 de Diciembre (fun fun fun) - se supone -. Como deberes, les dejo buscando en San Google Maps dónde está Bray y como saben también dónde está mi calle, se empiezan a hacer ustedes una idea de lo a tomar por el.... que está.

Siguiente episodio, muy probablemente, el traslado de quién os habla, a otra casa y sin su abuela postiza.

Eso será más adelante.

De momento, mañana nos vamos a Galway. Volveré el domingo con más historias que contar.
O quizá lo haga antes.
Who knows?!?!

Por cierto, antes de que se me olvide, que a Óscar - Osquitar para los amigos - hoy, su compañera coreana de 40 años de clase, le ha preguntado que cuándo perdió la virginidad.... ¡¿¡¿os imagináis la situación?!?! :O