Hoy venía yo muy predispuesta a contaros que le he cogido el truco de maravilla a los buses en Shankill – tanto que he llegado 20 minutos antes a la radio -, que mi amigo David hace soberanos esfuerzos every morning para estar aseado pero siempre huele a recauchutado, que las arañas campan a sus anchas por las moquetas de la radio y de paso se me suben por los brazos, y alguna que otra cosa más (como que ayer, así, en un arrebato de locura de éstos que me dan a mi, me corté el pelo; sí, otra vez, y sí, yo sola, cada vez se me da mejor).
Pero en lugar de todo eso, que no tiene mucha gracia, os planteo un debate. No hay una respuesta correcta, os lo adelanto ya. Pero sí divergencia de opiniones.
Después del trabajo y de pegarme un charlote con mi amigo r.- por cortesía de una compañía británica - no diremos cual por si las flies -, he cenado - a las 5 de la tarde, Oh my God! (¡Oh Dios mío!) – y me he ido a Dublín. A ver a mis amigüitos, que esta semana está siendo intensa y nos necesitamos. Y se ha planteado el tema del aprendizaje de idiomas.
Jaime sostiene que, sin duda, la mejor manera de aprender idiomas es saliendo al extranjero, que la evolución es exponencial y que es como mejor se asimila el idioma.
Hasta ahí todos estamos de acuerdo. Mais menos. El conflicto llega después.
Yo llevo días diciendo que me voy a comprar un par de libros o tres de gramática y vocabulario avanzados para profundizar más, para reforzar el inglés y, para qué engañarnos, porque aquí los libros de idiomas están más baratos que en España.
Él, cada vez que le digo esto, se revuelve, porque piensa que “para qué necesito yo más libros si manejo el idioma muy bien, lo que tengo que hacer es hablar y punto”.
Y aquí es donde yo difiero. Desde su punto de vista, estudiar una lengua es relativamente necesario. Lo que hay que hacer es sumergirse en la cultura y las situaciones sociales y hablar hablar hablar. Sin embargo yo pienso que sí, eso está muy bien, pero no es suficiente. Podría serlo, pero es demasiado idílico para ser completamente cierto. Y como más claro lo veo es con los niños. Sí. Aprenden a base de escuchar y repetir… pero también dan clases de lenguaje en el colegio. Y leen libros. Y, además, creo que es más necesario reforzar cuando además es una lengua que no utilizas todos los días generalmente y no la vas a usar todos los días. Es decir, con tendencia a ser olvidada por falta de práctica. Por eso, además, creo que los libros son más que prácticos, necesarios.
Jaime se pone nervioso cuando le planteo mi postura. Ha estado un año en Finlandia. Llegó sin papa de inglés y ahora está muy sueltecito, la verdad. Además, se apoya en eso, en que él en un año ha aprendido más que en toda su vida y yo, por el contrario, llevo muchos años estudiando inglés.
Sin embargo, sinceramente, y “guas guas, porque yo lo valgo”, eso para mi no es ninguna vergüenza o síntoma de menos inteligencia. Es simplemente otra forma de aprender. Porque se me hincha el pecho de orgullo - y satisfacción, como al Rey en Nochebuena - cuando estoy en el Bernabeu trabajando con mis guiris, les hablo en inglés y me dicen que qué bien hablo inglés y que si he estado alguna vez fuera. O cuando conocí a mi super abuela que me dijo que hablaba mejor inglés que muchos otros que habían pasado por su casa y que sí habían vivido en otros países.
Tampoco os penséis que mi inglés es bilingüe. Ni parecido. Pero me lo he currado, ¡que leñe!. Y además soy un poco flipada y además me gusta.
Como conclusión, creo que no hay una sola opción correcta. Creo que un “fifty-fifty” es lo mejor. Estudio e inmersión lingüística y sociocultural. Pero obviamente, los porcentajes también van en cada uno…
¿Qué pensáis?
(La conversación ha sido más intensa que esto, pero es un resumen para no aburriros con los detalles de los puñetazos sobre la mesa, las cervezas tiradas por la cabeza y los escupitajos voladores.)
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Yo estoy más de acuerdo con Jaime pero... una vez que tienes una base. Teniendo una base de grmática y vocabulario para soltarse, lo que hay que hacer es hablar, mucho, meterte en la cultura, porque llega un punto en el que en los libros no te enseñan a decir "me cago en la leche" cuando pierdes el bus, por ejemplo, eso te lo enseña tu colegui nativo.
ResponderEliminarY leer, pues sí, claro, pero literatura del idioma creo yo, libros de verdad en lugar de libros de gramática y vocabulario que, en el fondo, es lo de siempre, de la manera de siempre, y por mucho que te lo cambien de orden el past siemple y el present perfect serán siempre eso, un rollo.
Besitos!!
Ana.
Bueno, bueno, ¡yo quiero ver ese corte de pelo! (espero una fotito para ver tu nuevo look).
ResponderEliminarRespecto al tema de los idiomas, opino como tú. Pienso que lo ideal serían las dos cosas, ya que así hemos aprendido nuestro idioma. Además, creo que es bueno leer mucho, no solo para aprender otro idioma, sino para reforzar el nuestro (que voy a decir yo, si como tú bien sabes, soy una devoradora de libros, a veces creo que hasta un poco compulsiva).
Sobre tu nueva familia postiza, espero que nos cuentes algo más, aunque parece que nada que ver con la superabuela Teresa, ¿no?.....
Muchos kissitos....muac, muac, muac....
Sin estrujarme el coco, que me rayo, y a bote pronto, tia, pos no se, que si te mola leer, tu misma, a tu rollo, si lo flipas, pues eso.
ResponderEliminarYo me lo monto de charleta, con unas birras y tal, de puta madre.
En fin esto aprenderia un ingles hablando con algun español de mi barrio, y si vuelve a su pais diciendo que habla bien español y le escucha alguno mas "estudiado", dira que que le esta contando que no se entera.
Es un ejemplo un poco exagerado, pero puede ser real, dependiendo del ambiente en el que te muevas para aprender.
Tengo un compañero, al que respeto mucho en sus opiniones, que piensa que estudiar literatura y lengua es una perdida de tiempo, porque todos aprendemos a hablar nuestro idioma al escucharlo. En esto caso no estoy de acuerdo con el, creo que forma parte de una buena cultura, tener un vocabulario amplio, conocer giros, refranes, y saber que es un verbo, un adjetivo, un substantivo, etc.
Me se olvido el kiss.
ResponderEliminarPues eso un kisito
Vaya, vaya, vaya que artista nos ha salido la nena, oiga... ¡¡¡cortes de pelo!!! pero que bien se te da, de eso doy fe.Eso de los escupitajos voladores espero que lleven paracaidas.
ResponderEliminarMuchos kissitos
Yo, así resumiendo, creo que es lo que he dicho, básicamente. jajaja. Fifty fifty. Nunca puedes dejar de leer y de reforzar (de la manera que sea). No puedes confiar completamente en tu memoria (en castellano seguimos leyendo). Por cierto que una de las primeras cosas que hice al llegar a Dublín fue comprarme el libro "This Charming Man" de Marian Keyes (recomendación de Pepita, by the way) y ahí estoy dándole candela. jejeje.
ResponderEliminarEl pelo "corto" ya me lo veréis en alguna foto... pero vamos que no es muy distinto a cómo lo tenía! :P
Y ¿como va el tipo encantador?
ResponderEliminarahí va... no voy tan rápido con en español, you know, pero de momento no es nada encantador eh? :P
ResponderEliminar¡Ja! lo encontre
ResponderEliminarPos si, encantador como una rata.
La parte de la primera lunatica, no me acuerdo del nombre, es un poco rara, porque esta tan depre que habla de forma extraña. En la versión española tambien es igual de rara y se lee despacio, porque a veces no te enteras de lo que esta diciendo. Y tiene muchos giros locales o a mi me lo parece.
Ya me contaras.