Michael Jackson no está muerto.
No puede estarlo.
No puede estarlo cuando tengo Michael Jackson hasta en la sopa: que si tributo a Michael Jackson en el garito donde estuvimos el sábado, que si la vida de Michael Jackson en Sky 1 (que es un canal de la tele), que si Michael Jackson en el espejo cuando me miro... (uy, eso igual tendría que "mirármelo" que o bien son alucinaciones mías o bien es que mis ojeras son demasiado profundas...). Hasta en mi agenda está Michael Jackson y eso que a mi nunca me ha hecho gracia ese tío. Algo está pasando en el mundo y creo que todo empieza con que MIchael Jackson no está muerto. Se ha escondido en alguna parte y está haciendo un borronazo en todos nosotros, así con él dedo, furrufurru, como la herramienta del dedo de Photoshop, que lo difumina todo... pues igual.
Dicho ésto, y después darme cuenta en este preciso instante de que no me he hecho la comida de mañana... os voy a contar que no hay que alarmarse. Que los cereales, los olores - ¡ay los olores que os meáis de la risa cuando os diga una cosa! - y esas cosas que os cuento no me hacen daño. Au contraire, más que molestarme me resultan patéticamente graciosas. No se puede ser más ruín, ahí le habéis dado, y me limito a contemplar detenidamente y sacar conclusiones. Sin más. ¡Si de todo se aprende!
Lo que pasa es que mi vida no es tan divertida y tengo que hacer discurso de cualquier cosa, jolines, es que hay que decírsolo todo.
Como que hoy Logan ha hecho de las suyas bañando los espaguetis en zumo de manzana y Linda (anda que llamarse Linda...) a lo más que ha llegado es a suspirar "you, little monkey" - tú, pequeño mono - . Y el otro, espaguetis pa' dentro, espaguetis pa' fuera, zumo de manzana por todas partes... y aquí no pasa nada... Así pasan luego las cosas que pasan.
Peeeeero, lo más divertido y alucinante del día ha sido, sin duda - y contra todo pronóstico, he de decir -, el momentazo "FRUS FRUS". Pues no estoy yo sentada tranquilamente en mi escritorio, con mi ordenador, editando mis cuñitas, cuando levanto la cabeza y allí, a lo lejos, más allá de las frías barreras que separan los escritorios de los empleados de Country Mix y de la cristalera que da paso al cubículo de Deivid... allí, a lo lejos, observo a un entregado Deivid agitando los brazos con un bote de Spray de éstos que "quitan" el olor y ¡¡con olor a frutas del bosque!!.
¡¿Cómo os habéis quedao'?!
Yo, muerta.
Y una risa tonta que me ha dado que pa' qué las prisas. Creía que se me iban a cuartear las retinas y todo al ver tan insólito evento.
Eso seguro que también ha sido culpa de Michael Jackson.
Lo de Michael Jackson viene a que estoy hasta las narices de pasar frío en mi habitación (que ni os podéis imaginar a qué temperatura tienen la calefacción... ¡a 8 grados!) y me he bajado al salón a hacer de las mías y en la tele estaban echando un programa de Michael Jackson, sobre su vida y milagros y por lo visto lo echan todos los días. Pero sí, habéis leído bien. Me he bajado al salón y me he hecho con un sofá que va a ser mío en propiedad privada para mi porque yo lo valgo, guas. Y además me he echado unas "charlas" con Nathan - el niño mayor - para ir ganándome su confianza de una vez. Lo que pasa es que no sé si lo voy a conseguir porque de tooooda la gente con la que me he cruzado hasta ahora, puedo decir que es al que más me cuesta entender. Qué digo... es que no le entiendo un cagao'. Así que ahí tengo un buen filón y un buen ejercicio de listening.
(Pero muy majo ¿eh?, que dice que no le gusta Friends - la serie -y aquí está echándose ahora unas risas conmigo viendo un capítulo que están echando por la tele).
Todo eso corazones.
¿alguna petición? ¿algo que queráis que os cuente?
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