Empecemos por el viernes.
El viernes, como el sábado pensábamos madrugar para irnos de excursión Laura, Saray y yo (Óscar estaba con sus amigos, que habían venido a verle y Jaime se fue a París... ¡así se las gastan algunos!), decidimos salir muy poquito por la noche y yo me quedaba en casa da Saray a dormir. Eso hicimos. Nos juntamos las tres Marías con más bien pocas ganas y nos fuimos a tomar "unos algos". Así que para animarnos, del alma nos salió ir haciendo alarde del espíritu de la Navidad por las calles de Dublín, cogimos unas guirnaldas de la basura, las paseamos sobre nosotras mismas por medio Dublín, nos hicimos unas fotos con una vaca y las guirnaldas y luego ya nos fuimos a por esos algos. Que tampoco había que pasarse.

Fuimos a un bar muy chulo que antiguamente era una iglesia, pero por lo que fuera la vendieron y quien la compró montó un bar, con el increíblemente original nombre de "The Church" - La iglesia -. La verdad es que tiene su gracia porque conservan el interior muy muy bien e incluso conservan también el órgano. Está muy bien iluminado y tiene un ambiente muy cool. La pega: es un poco caro. Pero nosotras nos apalancamos allí y cuando quisimos darnos cuenta nos teníamos que ir porque perdíamos el último bus... ahí nos teníais que ver a las Marías - en este caso Saray y yo - corriendo a trote gorrinero por las calles de Dublín para no perder el bus. Saray con su vestido-cortina (dijimos que nos volveríamos horteras... ¡ella ya lo está consiguiendo! - Saray, guapa, ¡te quiero!), tocando a la puerta del autobús y el tío que no nos abría... madre mía casi vomitamos la bebida. Pero lo conseguimos. Coger el bus digo, no vomitar.
Y llegamos a su casa. Y nos encontramos a su host-mother y a sus dos hermanas en el salón, con una luz muy tenue a base de velas, y las tres más pedo que Alfredo haciéndose fotos de lo más estrambótico. Nuestras caras un poema, claro, y bueno, a todo esto, era la primera vez que coincidíamos la host-mother y yo, así que figuraos... Aunque no ha influido para nada en la imagen que ya tengo de ella. Una verdadera superwoman.
Y Saray yo nos fuimos a dormir después de una charla sobre historia, política y religión que, sin darnos cuenta, nos vino muy bien para la excursión del día siguiente. Bueno, a todo esto, en teoría teníamos que esperar a que Óscar nos avisase de si sus amigos también querían hacer la excursión con nosotras. A la 1 de la mañana llama Óscar:
- Ey Evita ¿dónde estáis?
Las caras de Saray y mía de nuevo un poema. Sí. Pero bueno, aclarada la duda (que por otro lado, después de lo de Belfast, ya nos habíamos encargado de dejar solucionada), sabíamos que nos íbamos las tres "solitas" (entre comillas) y ya está.
Y llegó el día siguiente, y Eva, muy buenamente, probó el suelo de la casa de Saray con una espectacular caída por las escaleras. Mis rodillas aún se resienten. Parecía una tullida según caía... en fin, no nos recreemos. Nos fuimos a O'Connell que es de donde salía nuestra excursión, de la puerta del Gresham Hotel. Cómo no, siempre que quedamos para una excursión, Eva y Saray llegan media hora antes. Como tiene que ser. Así que, como hacía un frío de perros - por no decir de pelotas - nos metimos en el hotel (que no veáis qué hotel) a mirar al techo tan bonito que tenían, sentadas en unos sofás rojos de terciopelo. Como unas reinonas oye.

Este es el techo que tenía la zona del hotel donde nos sentamos.
Llegado el momento, nos fuimos a la puerta y empezamos a hacer círculo alrededor de un chico que resultó llamarse Javier y era de Zaragoza. La excursión la organiza una empresa - la suya - que se llama Dublín en Español (tiene web: ésta) y que organiza rutas muy majas por distintas zonas. La nuestra era la excursión a Wicklow, que nos llevaba a los jardines de Powerscourt y al valle de Glendalough - que os contaré mañana detenidamente -.
La cuestión es que nosotras ya nos hemos hecho a lo extremadamente educados y respetuosos que son aquí, y muy buenamente nos pusimos a hacer cola. Claro. No nos acordábamos - ¡para nada! - de que íbamos con españoles. Todos españoles. Con lo que ello conlleva: aglomeraciones histéricas, todo el mundo quiere ser el primero, y si puedo me cuelo y que les den a los demás. Vale. Pues como os he dicho, no nos acordábamos para nada de que íbamos con españoles así que yo, muy alegremente, solté:
- ¡Ala!, ya se nos han colado por toda la cara...
Y ¿qué pasó?. Pues que la chica se giró y me miró con cara de asesina. ¡Encima!. Si la que te has colado has sido tú, ¡perra!.
Pero sí. Todos sabemos que la moraleja es otra...
Y nos fuimos de viaje más felices que unas perdices rodeadas de malagueñas, catalanes y madrileños, el zaragozano de guía, su amigo el argentino que vive en Edimburgo pero que está de visita en Dublín y el conductor, Shaimus "Schumacher" - porque no veáis cómo conducía... ¡qué miedo! -.
El tiempo estupendo oiga. Un frío de perros - otra vez de perros por no decir de pelotas - pero no llovía y eso es MUY importante. Así que disfrutamos de unos jardines acompañadas de la visita de Papá Noel y de Armando.
Armando.
¿Quién es Armando?. Armando es un señor que hacía la excursión también, que iba acompañado de una señora que para nada pegaba con él y que era muy muy raro. Raro él, no ella. Nos cogió cariño (o algo) debe de ser porque se aprendió nuestros nombres que da gusto... nos iba grabando con su cámara y todo y nos daba una chapa que "pa qué las prisas". Para la posteridad quedarán frases como:
- De derecha a izquierda... Laura, Eva y Saraaa.
Al hombre le dio con Saray y la llamaba Sara. Pero Sara alargando la a final como cuando Pocholo decía "fiestaaaa". Pues igual. Saraaa. Y un poco garrulo. Igual. Y con la parabólica puesta que iba el hombre, que aún no sabemos cómo se enteró que Laura era maestra, Saray enfermera y yo... bueno ¡que estoy en una radio!.

Aquí estamos las tres con nuestros gorritos de Papá Noel - no me creíais cuando he dicho lo de Papá Noel ¿eh? - en los jardines de Powerscourt, que es el palacio de detrás. La foto la hizo nuestro querido amigo Armando. De Madrid además. A éste nos le encontramos el 18 en el aeropuerto seguro...
Entre tanto, nos íbamos haciendo fotos - censuradas algunas... que hacer fotos de culos a veces es muy cruel y muy lamentable... -, fotos chorras por doquier. Pero claro cuando hay mucha gente que se quiere hacer fotos en los mismos sitios suele pasar que se te ponen por delante, que se cruzan, que no se quitan... y claro, vuelves a olvidarte de que estás entre españoles y sueltas:
- Señoooooraaa...
o
- Nada sin ninguna prisa ¿eh? que tengo todo el día...
La primera volví a ser yo. Y la señora no me escuchó. Pero la segunda fue Laura y la señora sí la escuchó.
Cuando volvamos a España vamos a tener un problema...
Y pasamos el día entre jardines, montañas, lagos, Armandos... y pasándonoslo estupendamente. Aunque llevábamos nuestro fantástico sandwich de salchichón en la mochila, nos decidimos a comer en un restaurante de Glendalough y no sabéis qué acierto. Probamos el típico Irish Stew que es un estofado de ternera riquísimo - tranquilo papá, nada que envidiar a los tuyos (guiño, guiño) - y una tarta que se llama Sticky toffee que estaba... ¡ay omá que rica!.
Luego añadir que además el restaurante era una cucada. En realidad era una casa de una familia que tenían adaptada una zona para recibir a gente y servir comidas. Hasta se podía comer en la cocina con las mujeres cocinando a la vez. Podías ver la casa entera si querías y hacer fotos a placer.

Aquí Laura y yo con el Irish Stew

Y aquí las mujeres preparándonos el Sticky Toffee.
Volvimos a Dublín entre una espesa niebla que nunca habíamos visto aquí y que en realidad tampoco vimos demasiado porque nos quedamos tronchadísimas en el bus de vuelta. Nuestro amigo Javier, que lleva 7 años y medio en Dublín - ya son ganas... - nos dijo que le llamásemos un día de estos entre semana y que hacíamos la ruta de los pubs (podéis verlo en la web) pero en exclusiva para nosotros cinco (los cinco leireonardos - los activos -) que así lo hacíamos más tranquilos sin tener que seguir el ritmo de los que vienen de turistiqueo. Más adaptado, vaya. Muy majo.
Aquí ya nos desperdigamos un ratillo para irnos a casa a duchar, cambiarnos y tal, y por el camino me chupé una granizada muy maja que no me agujereó la cabeza pues porque debe de ser que ya va a haciendo costra con el frió y tengo una capa de más o vete a saber... pero todita me la zampé. Granizando. Sólo me queda ver nevar aquí y ya sí que podremos decir que hemos visto todas las estaciones en tres meses. Que el sol y el calorcito ya lo tuvimos los primeros días así que..
Ya por la noche nos fuimos de paranoia a darlo todo al Porterhouse (mirad aquí si queréis) a ver cómo todos los más feos de Dublín querían ligar con nosotras. Tuvimos de todo, desde Ricardos Bofilles cualquieras, hasta "modelos" que iban fardando de serlo, pasando por feos sin más. Llegaba un punto que sólo verlos aparecer decías "esos nos entran" y zasca.
Por cómo somos y por lo patético de la situación, no podíamos parar de reír. Así somos.
Saray se fue con su host-mother y sus hermanas, que también estaban allí y yo me fui a dormir a casa de Laura. Hoy queríamos aprovechar el día, pero hasta las doce o más no nos hemos levantado, y con toda nuestra pachorra. Habiendo quedado a las dos con Saray, nos hemos sentado en el sofá a desayunar tranquilamente y de repente:
- Tía ¿qué hora es?
- Yo qué sé tía, míralo tú.
- Joder tronca míralo tú...
Las 13.30. ¡LAS 13.30!. Lo más cachondo es que hacía 5 minutos le habíamos comentado la jugada a la host-mother de Laura - que por cierto conoce a Obama y tiene una foto suya con él pegada en la caldera... no comments - y la muy jodía no te creas que nos ha dicho "chicas pues vais un poco mal de tiempo". Qué va. Pa' qué.
- ¡Joder!.
Corre que te corre, tú vístete que yo me lavo, venga va.
Pues con todo y con eso hemos llegado a las 14.15 y Saray ha llegado más tarde. Ja.
Y hemos visto la exposición de Francis Bacon en la Hugh Lane Gallery, quien por cierto - Francis Bacon, no Hugh Lane -, en sus últimos años, guardaba un parecido más que asombroso con Raphael. Por cierto que la exposición que hemos visto, la llevan a Madrid en febrero parece ser.
Y después de culturizarnos hemos ido al Queen of tarts a ponernos gordas de ricas tartas irlandesas - sí, más gordas y sí, más tartas - y después a ver el partido Barça-Madrid a un pub cualquiera.
Por cierto que es muy raro ver los partidos aquí en los pubs. Les quitan el volumen y el pub sigue con su música normal. Es raro que no haya jaleo... si te digo yo que estos irlandeses tienen su cosa ¿eh? Que son raros pero de educados, respetuosos y civilizados, ¡a veces nos ganan por goleada!
Ala ya me callo.
Mañana más.

Que no es que nos haya abducido un alien playero o nos hayamos metido en una secta germanosuiza de jubilados, no, es que se nos jodio el internes y de paso el puñetero ordenador. Pero hemos logrado sobrevivir y aqui estamos de nuevo, dandole a la tecla.
ResponderEliminarSolo un par de cositas, eso de la host y sus sisters, tendras que contarlo con mas detalle, que parece una historia para no dormir, que susto hijapordios.
Y la otra, si vais a ligar, que sea con uno guapo, chicas, lo demas no importa que estais en otro country.
P.D. que dice Madriles que estas teniendo mas incidentes en Irlanda que en toda tu vida en Spain, vamos una pupas como diosmanda. Todo esto desde el cariño, ¿eh?
ains ya decía yo que no me dabais señales de vida!!
ResponderEliminarla historia de las host y las sisters es simplemente eso... las tres más pedo que Alfredo, poniendo caretos y haciendose fotos con velitas en el salon... sin más... y ja ja y ja ja y nada mas porque Saray y yo nos fuimos.
Lo de ligar... eran ellos los que venian!! nosotras nos estabamos ahi quietitas y eran ellos! si es que los veias venir: feo? pues se acercaba... estaba cantao!
Dile a Madriles que aunque sea desde el cariño saque el dedo de la yaga, que además yo aquí he venido a vivir la experiencia y si me tengo que caer por unas escaleras me caigo... y si tengo que meter la mano en el water la meto... y lo que haga falta! y menos coñas que aun me quedan días de sobra para que me pasen más cosas igual de inverosímiles! jajajaja